Temperamento y comportamiento del Pequinés

72610651_985048948494420_1355030519389093888_nEl Pekinés es un perro altivo, poco comunicativo y bastante arisco con las personas extrañas a su entorno familiar con el que por supuesto se mostrará cariñoso pero no en exceso y demostrará una gran fidelidad. Prefiere vivir en una familia que no sea muy numerosa y mayormente con amos solitarios.
Como perro de compañía es un animal magnífico, y si bien no estamos en presencia de un perro guardián, resulta ser un buen perro avisador o alarma del hogar, ya que hará prestar atención a sus amos de cualquier movimiento o acontecer que le resulte extraño en su territorio, ya que defiende su posesión como nadie, ladrando poco, pero por supuesto que lo suficiente para llamar la atención en el momento justo.

Se le ha hecho muy mala fama de tener un mal temperamento, pero ello queda desmitificado con la muy buena relación que mantiene con los niños, no obstante lo cual a los pequeños deberá enseñársele que deberán tener muchísimo cuidado de no dañar sus ojos, pues éstos suelen ser objeto de golpes y accidentes debido a la escasa protección que tienen los mismos por sus características; también hay que hacerle entender a los niños que el animalito es un ser vivo que sufre si se lo maltrata o se le pega. La mala fama de la que hablábamos, le viene dada debido a que la excesiva popularidad de este precioso perro, ha permitido la proliferación de ejemplares impuros, los que suelen tener un carácter rabioso y de mal genio, cuando en realidad, el Pekinés es un perro de temperamento agradable y juguetón. Ello no quita que sea un perro bastante tozudo, que a veces suele hacer oídos sordos a las órdenes de su dueño.
Es chiquitito pero muy valiente, y ello lo demuestra con ejemplares de mayor tamaño que el suyo, a quienes no tendrá problemas en intentar ahuyentarlos.
En la clasificación de las razas de perros según su capacidad para ser adiestrados, cuyo autor ha sido el profesor Stanley Coren, quien analizó las respuestas dadas por más de doscientos jueces de trabajo del American Kennel Club, enchica para web una encuesta sobre obediencia y adiestrabilidad, el Pekinés se encuentra ubicado entre las razas que van del 70 al 79 (precisamente 73), correspondiente a las razas de inteligencia funcional y obediencia más bajo. En el aprendizaje inicial necesitan unas treinta o cuarenta repeticiones para mostrar síntomas de entendimiento a la orden. Es frecuente que sean necesarias unas cien repeticiones de un ejercicio antes de dar un resultado fiable.

Su respuesta es lenta y desigual. Finalizado el aprendizaje se han de hacer repeticiones frecuentes si no los resultados serán imperceptibles como si jamás hubieran aprendido ningún ejercicio. Algunos califican a estas razas como imposibles de adiestrar. La reacción a la primera orden es de menos del 25% de las veces. En oportunidades dan la espalda a sus dueños, ignorando sus órdenes o desafiando su autoridad. La respuesta a las órdenes sueles ser insegura y lenta, a veces a disgusto. Pueden frustrar a más de un adiestrador medianamente experimentado y hacer dudar de sus aptitudes a uno de los más especializados.
Podemos concluir que el haber vivido durante siglos en la corte de los emperadores chinos lo ha convertido en uno de los perros más aristocráticos que puedan existir, siendo su carácter una confirmación de ello.

De su comportamiento ha dicho el famoso cinólogo Piero Scanziani, lo siguiente: La gran consideración de que han disfrutado sus ancestros durante siglos ha modelado en el pekinés un carácter lleno de dignidad, supremo orgullo, desprecio por todo aquello que no les afecte y una condescendencia apenas marcada hacia los hombres en general.

Alberto Ruso
Fotos gentileza Criadero Von Vall del Art