Los pájaros Carpinteros

La Familia Picidae pertenece al Orden Piciformes; familia que reúne a los pájaros carpinteros.
Estos son los representantes más importantes de esta familia; encontrándose muy extendidos por el mundo, excepto en Madagascar, Nueva Zelanda, Australia y los polos.
Melanerpes candidusLos rasgos morfológicos característicos de esta familia incluyen un pico recto y fuerte, un cráneo reforzado, piernas cortas y pies fuertes para escalar, y fuertes plumas en la cola. Tienen una lengua muy larga, adaptada a sus hábitos de alimentación.
El pico recto, en forma de cincel se usa para excavar agujeros en los troncos de los árboles, y el cráneo reforzado es capaz de soportar repetidos picotazos contra la madera. Sus piernas cortas, patas fuertes y plumas de la cola rígidas permiten a estas aves subir verticalmente y lateralmente a lo largo de los troncos y ramas.
La lengua larga y pegajosa permite sondear profundamente en grietas de la corteza, con el fin de llegar a los invertebrados y larvas que allí se ocultan.

Los pájaros carpinteros regularmente tamborillean, ambos sexos exhiben esta conducta pero sobre todo los machos. Este tamborilleo está estrechamente relacionado con el comportamiento territorial, como son las llamadas de advertencia en otras especies de pájaros.
Los pájaros carpinteros son principalmente especies arbóreas y habitantes de los bosques que les proporcionan sitios adecuados para anidar en oquedades, donde ambos sexos excavan la cavidad, gracias a su fuerte pico.
La cámara del nido está tapizada con algunas virutas de madera, y el agujero es a menudo en forma de pera.

Ambos sexos comparten los deberes durante la anidación. La puesta en general consiste de 2 a 5 huevos blancos; la incubación dura alrededor de 11 a 15 días, y es llevada a cabo por ambos padres, siendo sobre todo el macho quien incuba por las noches. Los jóvenes abandonan el nido a las 3 a 4 semanas de edad.

Los pájaros carpinteros se alimentan principalmente de insectos y larvas, otros artrópodos y orugas. También consumen frutos secos, frutas y savia de los árboles. Llegan a su comida gracias a su pico recto que excava las grietas, en busca de insectos de la madera.
Estas aves son buenas voladoras, realizando vuelos ondulantes, y la mayoría de ellos son sedentarios en un territorio.
Los pájaros carpinteros se ven amenazados por la deforestación y la pérdida de hábitat. Son vulnerables a la intoxicación indirecta cuando se alimentan de hormigas o frutas en las huertas, pero sus poblaciones son generalmente numerosas, aunque los dos pájaros carpinteros más grandes se hayan extinguido desde el siglo pasado. En esta familia encontramos alrededor de 215 especies.

Hoy trataremos y conoceremos algo de las tres especies de carpinteros y una de chinchero (familia Dendrocolaptidae) que habitan esta ciudad. Además se encuentra citado, aunque faltan datos para confirmar su presencia, el Carpintero blanco (Melanerpes candidus).

Carpintero real común (Colaptes melanochloros)
De hábitos arborícolas, se lo encuentra en ambientes como arboledas, bosques, áreas rurales y poblados y parques ó plazas, aunque se lo puede ver en busca de alimento en el suelo. Mide 23 cm. Posee corona negra, la nuca es roja y la cara blancuzca, línea malar roja, espalda con barras negras y amarillo verdoso, zona de la garganta es de color gris, elColaptes melanochloros (1) pecho amarillo punteado de negro y la zona ventral es más clara con manchas o puntos más gruesos, la cola es oscura y sin movimiento.
Los juveniles y las hembras son similares, con línea malar negra o poco visible.
Tienen dos dedos hacia atrás y dos hacia delante para asirse mejor a las ramas de los árboles, como todos los miembros de la familia de los carpinteros. Construyen sus nidos en huecos que estas aves hacen con el pico en los troncos de los árboles.

Tanto la construcción del nido como la incubación de los huevos y la crianza de los pichones son realizadas por ambos padres. Se los suele ver en pareja o con sus hijos. Su canto o reclamo es un constante KIP ó KI… ERR… Para alimentarse buscan en troncos viejos golpeando con el pico hasta descubrir alguna larva ó insecto en su interior, escarba la corteza y se vale de la ayuda de su fuerte lengua para sacarla, y como decíamos antes también se alimenta en el suelo.

 

Carpintero campestre (Colaptes campestris)
Es el más terrestre de los carpinteros, habita áreas rurales y pastizales aunque frecuenta arboledas, también en los montes cercanos a estos lugares, donde construye su nido en los troncos de los árboles, también en parques y plazas. Se traslada habitualmente de un lado hacia el otro en el curso del día.
colaptes campestris (1)Posado en la parte baja de árboles ó postes emite su conocido y estridente canto kuik… y también uit… uit…, moviendo las alas rápidamente. Se trata de la especie más grande de carpintero en la ciudad (28 cm.), con corona y nuca negras, la cara, cuello y pecho amarillos; espalda y alas barradas de negro y blancuzco; vientre también con barras pero más claro que el resto del cuerpo, rabadilla blanca, la cola también de color oscuro y sin movimiento, notable línea malar roja como bigote y pico negro y fuerte. La hembra y juvenil son similares, pero con esta línea color negro.

Como todos los carpinteros los dedos están dispuestos de un modo particular, dos dirigidos hacia atrás y dos hacia delante; esto le permite aferrarse mejor a los troncos verticales y trepar más fácilmente. Se lo puede encontrar en parejas o grupos familiares. Tanto la construcción del nido como la incubación y la alimentación de los pichones son realizadas por ambos padre. Los pichones acompañan a los adultos durante un largo período, formando grupos familiares.
Se alimenta de insectos que captura en la tierra (hormigas) y larvas que comen madera, en las ramas más viejas de los árboles, golpeando con su pico la corteza, escucha a su presa y la saca del agujero.

 

Carpintero bataraz chico (Picoides mixtus)Picoides mixtus
Es la especie más pequeña de los 3 carpinteros que habitan esta ciudad, mide unos 15 cm. Es solitario pero confiado, se lo ubica a mediana altura en los árboles, montes naturales e implantados, parques y zonas rurales así como también en áreas más áridas como estepas arbustivas. De color manchado jaspeado, con corona oscura estriada de blanco, la nuca roja, ceja blanca y antifaz oscuro.

La línea malar blanca, la espalda y alas con rayas discontinuas negras y blancas, el pecho blanco estriado, la cola con barras negras y blancas. La hembra es de coloración similar, sin rojo en la nuca. Se alimenta sobre todo de insectos pequeños que captura en las cortezas de las ramas o larvas, también come sus huevos. Ambos padres se encargan de la construcción del nido, la incubación y la alimentación de los pichones.

Se trata del más escaso de los carpinteros que habitan esta zona, aunque sus poblaciones no corren riesgo alguno.

 

Chinchero chico (Lepidocolaptes angustirostris)

Lepidocolaptes angustirrostris
El Chinchero chico pertenece a la familia Dendrocolaptidae, es un ave muy activa y confiada, vuela de un árbol a otro. Se lo encuentra en montes nativos y arboledas, aunque también en áreas rurales, parques y jardines. Mide unos 18 cm, posee notable pico largo, curvo y de color claro, con corona y nuca oscuras, estriadas de blanco, con marcada ceja y garganta blancas, separadas por un antifaz oscuro, la espalda de color marrón, alas rojizas, vientre blanco con estriado oscuro y cola larga.

De hábitos arborícolas, pasa el día trepado, balanceando su peso con la cola. Captura sus presas en la corteza y huecos de los árboles.

Se basa casi exclusivamente en insectos, sus larvas y huevos, que obtiene con su pico largo y curvo hurgando entre la corteza en hendiduras o huecos de las ramas.
Al igual que los carpinteros, trepa los troncos en busca de insectos y arácnidos. Se diferencia de los carpinteros, por poseer tres dedos en las patas orientados hacia adelante y uno hacia atrás, y además no agujerean los troncos con el pico.

Su coloración modesta, es un excelente camuflaje aunque su canto formado por estridentes silbidos anuncie su presencia.

Hernán Guillermo Chatard
Fotos: Colaptes melanochloros, cortesía Fabián Puliafito